Ya empezaba a preocuparme por ti. He estado a punto de llamarte por teléfono para saber qué era de ti, si te había pasado algo o qué. Por suerte pronto enviastela contestación.
Espero que tuvieras mucha suerte con la entrevista de trabajo. Te mereces un trabajo justo, acorde con tu nivel. Pero, cómo tú dices, se hace muy difícil el encontrar un trabajo bueno en estos tiempos. Aún así espero que tengas mucha suerte.
Ay, amiga. Cuántas cosas tengo que contarte. Con este hombre, al que conocí hace unos meses, todo va sobre ruedas. Aún no me atreví a dar un paso más, aunque todos dicen que no sé a qué espero si estamos hechos el uno para el otro. Pero ya tú sabes, Cris. Tengo miedo. No quiero equivocarme y volver a caer en depresión por otro tío. Ya me pasó una vez. Otra sería demasiado.
Te echo demasiado de menos. Ojalá vengas pronto a la ciudad. Si no encuentras allá trabajo tal vez puedas venir a vivir aqui conmigo. Podría buscarte un puesto en la empresa. No es lo que tú buscas pero, como principio está bien.
Bueno, tú piénsalo. Ya me dirás.
Un beso.
Gloria